(Para Petra Simne, lo mejor que ha nacido desde que el mundo es mundo.
Cómo no voy a amarla si escribo porque ella está ahí, en medio de las palabras)
Una palabra antigua
formando espina más allá de la carne
Inquieta mi follaje anímico
En la punta de la lengua
amo a los míos
y a Jesucristo como si fuera mijo
el de la justa justicia que lo adorna
Mijo lindo, mijo buenazo
Lo guardo aporreadito en mis alforjas
En el pasado despertabas amores
Porque la inocencia es fruterío
Y ahora te enrroncha el odio
Y florecen las mugres
no encuentro mi rostro preferido
Debo estar adormilado
En las almohadas del miedo
Y es que calculo el miedo de mirarme otra vez
Aguanto el peso de la verdad más fiera
Tratando de salvar la poca luz
No me caigo porque clavo los ojos en las cosas
Crucificas todo
Le pones clavos a las vivencias
Coyunturas que sangran abrevan en tu sombra
saludas sin sentirlo
Y ruegas aferrado a un instinto asesino
Habiendo tantas maravillas
la tristeza les gana con su cuerpo esmirriado
hechuras milagrosas de Dios y de los hombres
se desparraman asoleadas o friolentas
Y sin embargo todo se entristece
Miro tu boca con ojos de perdiz
Respiro el sol filtrado en tus cabellos
Dios escribe en el aire con su avispa
Dios escribe con un colibrí el aire de Caracas contimás zamuros
Y vengo a ponerme triste como si fuera un campo
Por donde hubiese andado la candela
De a de veras
Yo nunca en la vida he agonizado
Ni he palpado lo eterno
Siempre hay guerras
Para desangrarme
gozo en este país de pasajeros
Púlpito de homicidas almenados
Donde siempre se viaja hacia la playa
Sin que haya mar en ello
Le pido a Dios que me despierte tarde
Si mi sueño es de tí cuan fuerte soy
Porque la debilidad verdadera
Arruma las chamizas de mi cuerpo enamorado
En el incendio de quemar mañanas,
Por eso es que te pido
Que me ames ahora
Cuando siento verídico el momento
De soslayo
En la mesa vacía hay un rayo de sol
Si volteo un momento para mirar la plaza
La mesa volverá a llenarse
De soledad callada
El teléfono público está roto
Es de un roto perenne que hasta en eso me odio
Siempre así
Cada templo compone su modo de llamar
¿A qué hora propician campanadas o cánticos?
¿a quién se le hizo tarde esta tonada?
Rezo a mi manera para que flote en un sueño bondadoso
Este amor vencido y persistente, hamaca desgarrada por un tiempo
Que no puede romper
Lo espiritual embarazado
que pare espíritus ansiosos
Si toco tu cuello creeré que tienes fiebre
Si ves mis ojos pensarás que estoy solo
Pero dormimos abrazados y ni Dios podría desanudarnos
Por decir algo
La ventana ya no resiste los empellones de la noche
Las estrellas astutas creen que les debo algo
Ni siquiera el aroma de una flor puede someterme a juicio
Me acabo de rebelar: soy un diablo pacífico
He quemado mis naves y eso que no tenía
Punzadas
Este pico, esta garra, que se lleva un recuerdo
es un segundo anónimo de mi existencia
Y un segundo de la tuya me arde de soslayo
Acaba de atravesarme
¿habrase visto?
Y a ti también
Abro la boca para comerme alguno
Para probar su llanto o su alegría
Cada segundo deja la colmena
Antes que vuelva el rostro para verte
Esa velocidad tanática
es el monstruo de los siglos
anunciando su lentitud
Lanzando días con pitones de toro
Que desnucan lo azul de la penumbra
Y nunca ves un flanco de la bestia
Eso le confesé al vacío que sostiene el moblaje
Al notar un ángulo vírgen de miradas
a ras de cama se arruma la tibieza
de tu cara mudando gracias
la almohada se ha tragado el zumo de tus ojos
tus labios tiemblan ensayando
una palabra pequeñita
respiro tu fragancia de mujer en verano
y mi voz se destrenza sin que nadie la pulse
¿nos estamos muriendo? te pregunto
Mujer
A mi mujer le digo mi mujer
Y antes pertenecía a su casa
¿cuándo serás de tí?
Hoy, que recoges tu alma , y eres tuya
aprovecha que te quieres íngrima en la aldea
y observas lo existido
yo sé que estoy allí como una llaga
yo sé que soy la huella en los barriales
pero no mires esa marca burda
funde los ojos con la carretera
hay carretera para tus zapatos
sin los pájaros muertos que me anuncian
Previsión
Uno se muere y lo recuerdan pocos días,
lo lloran en sitios solitarios y toscos
después se ríen de las cosas de uno
que eran graciosas
y hasta de aquellas que inspiraban rabia
y luego apenas tu nombre fagocitan
¿no estaba ahí? Yo creo que había venido
y llega un mes ardiendo
sin cara ni memoria
Puede que un nieto o un bisnieto
vean al desgaire una fotografía
¿quién era esa persona?
y antes que le respondan alguna vaguedad
saldrán corriendo al patio del olvido
Cierta edad
Puedes seguir vivo o no
Después de los cuarenta
Si tienes el dinero suficiente
O si has aprendido a vivir con otros valores
De milagro
Un árbol te alegra
En un vaso de agua se bebe el universo
Un niño te entusiasma
como si fueras él cuando lo miras
quieres saber cómo eres
visto desde esos ojos nuevecitos
para indagar con placidez de hiena
donde comienza el paladar del alma
a saborear el cuerpo
El gallo
Ni siquiera lucho frente al mar
Lo que tenía de selva se deslastró
Bajo el traqueteo de las semanas
Los días te van trasquilando
Las luces artificiales me hipnotizan
Para que amanezca convertido
En uno más asustado
Había una china bonita
Y ahora está parida
Ella y su niña con lacitos en la cabeza
Viven al lado
Un día tendré que averiguar
En dónde canta ese gallo que me despierta
Y ojalá que no sea
Un gallo encerrado que espera
En la habitación de un restaurante
Para inscribirse en el menú
Se van a comer mis mejores madrugadas
Y quizás la niña china llore conmigo sin saberlo
Distanciado
Ya todo comenzó
El comienzo es eterno
Quién sabe desde cuando se desató el inicio
Todo génesis brota antes de ser nombrado
¿Cómo ansías alegrarte
si andas lejos de pájaros
y tocado de hormigas?
Nadie avanza
No hay adonde huir
Sólo se sube y se baja
Hueso pelado sin luz
abandonado del alma
¿qué te queda sino tierra?
No hay nostalgias infinitas
Ni hay fósil adolorido
Sólo fue
lo que fue amor
Monólogo
La acera se vistió con lentejuelas sin brillo
Y se perfumó con hedor de puerto
El pescadero se ausentó sin darse cuenta
De que encallé en su esquina
Yo lo que he hecho en la vida es contenerme
No te desboques dije
con los cascos rechinando en las piedras
Revienta los huesecillos para que se te desmoronen esas alas
dije
anegado de brumas y de cielos selváticos
Qué bueno que me escuchas, marabunta
ojo de pez en la memoria
conversación de cíclopes
en los mangales de mi tía más vieja
odiando el azabache de zarcillos
guindando a la bartola del espejo
óigase bien mi amor de sombras múltiples
concomitante aroma de las ollas
ruta de papelón en la serena
marcha de fantasías campesinas
ella diciendo que mi madre vuela
y mi madre de bruja que la escupe
celebro tus oídos en la estancia
diminuta que cubro todavía
esa hora de avena remojada
esa pasión de rostros que se fueron
esa mal vista compasión de sávilas
Otra tarde
Si me prestan una gaviota
Puedo mirarla cuando llore
Y así quedarme
En una tarde repetida
Con el mundo tan estropeado
Valgo cinco trapos en el tendedero
Con este recuerdo que me ha de borrar
Estrujando los ojos con las alas
Hago de espantapájaros
El corazón no es un nido
Siento la desazón de la ropa tendida
Porque algo chilla entre el velero y yo
Te espero en esta mesa con el café servido
En la tarde agotada
Y este amarillo cadmio de mi fiebre amantísima
Es que el atardecer me mostró su ponzoña
Y má oscuro
Asombra tanta noche
Como si hubiera salido de mis ojos
Puede que me haga el triste
Si la oscuridad sigue estallando
La otra noche no fue tan ajustada
Se podía armonizar con un lucero
Pero esta se te monta en el hocico
Quiere cortarte en cruz con sus festines
Y lo peor de todo es que está sola
Llorando sobre un árbol