Todas las mujeres del ayer
Se barajustaron con ella
Banderas tempestuosas
En el cuarto volaron los rincones
Jabón, altar, aguardiente
Pintura de uñas, y se mearon los gatos
La gelatina del pecho ardido
tropezó el escaparate
Y aterrizó en la cocina
Se llevó su boquita pintada de negro
Con una rabia del domingo pasado
Luciérnaga en el aire la virgencita de oro
Y más arriba el pelo
que se iban a caer los pájaros y los nidos
El estaba en la cama chasqueando la pistola
Con un ojo en la puerta y otro rozando el jierro
Su lego infantil era la escuadra
Que escupe cruces
Y salpica lágrimas
Ahí gastó un minuto
De su corta presencia
Recordando el cerrito
La rajita de Venus
El morrocoy rosado
El centro de la conversación
de su tartamudo corazón
Era una flor lampiña
En el medio del hambre
Una coñita que carga todavía
cédula con pinta de primaria
escuela Boyacá segundo grado
labios abombaditos
ojos bizcos de flash
Esa boquita mi reina que la tenía vistiada
Cuando jugabas en el patio
Y él era un macho de cuarto grado
Que se destripaba los pezones
De un revólver caliche y una cicla sin nombre
pasó a la cacerina y a la moto corsaria
cuando pisó los nikes y se enrrolló las guayas
Ella tripeó gozando la hiriente artesanía del amor pasajero
Y él se la saboreó
Como mango pensado
Quitándole la concha al pensamiento
La otra vez vi tu cédula
Y estabas demasiada con trece años
Ya llegarás a veinte
Con esa cara de vírgen
Y ese cuerpo de yegua
Serás una mata de recuerdos
Y yo la foto huérfana
El retrato del tiempo de una mosca
Soy el agfa y el kodak
Soy el cuerpo abrazado a la sangre con calle
Soy la cara de vidrio en la urna morena
Soy el que te besaba con voz de marihuana
Soy el que a veces miras con pavor y ternura
En la mejor sonrisa que te brinda tu hijo
¿Y esa piñata qué?
eres la única dueña de tu barriga
Yo soy como una brisa en la cortina
Apenas soy un hoy
Me va a doler profundo y de a coñazo
La verdadera muerte que es la mía
Pero saldré instantáneo
Quisiera arrepentirme y no hay con qué
Convertí la desgracia en pan caliente
repartí gratis la maldad con delirio
Perforando estromelias, porrones y neveras
Y sólo hice felices a las funerarias
Embarazadas todas con mis tiros
Ahora aquí en el cerro
Sufrimos amorosos
como en una frontera
Tráete el poteleche, y mece las sardinas
A lo mejor el sábado bajamos si no hay guerra
A bailar con rocola y pescuecito
Lengua y zarcillo, ilusión y oreja
Visítame en la cárcel y llévame un rosario
o un escapulario bendecido
arréglame otro beso porque estoy calientìsimo
Hoy es que soy de veras
hoy es que soy tormento
Si el mañana aparece
si pienso y si respiro
seguiremos usando un presente entre dos
para que un día despiertes con veinte años
y te acuerdes de mi
cuando era malo
y te acuerdes de mi cuando escuchaba
la música en tu cuerpo
yo que era tan sordo y asesino
oía la guitarra
que vendría después
Eramos de un solar
Llegaban a las ramas
con hilachas de sol entre las plumas
iris relampagueantes
y envidiaban el vuelo de los ojos del hombre
que a su vez envidiaba
latigueaban el aire
Y cantaban ofensas
embriagados de frutas
en el solar que lloraba encogiéndose
y todo eso se quedó pasmado en el recuerdo
como un cuadro resucio
Soy el último hombre que queda
Hambriento de mujer
Si soltara mi cueva de vampiros
Las mordería con estas flores ciegas
Si mis ojos volvieran a vistiar el terreno
Sólo verían entre la horda breve
tumbas que se marchitan
con la perennidad de los claveles
Parrandas de tristeza
Suspiros de cerveza
Fotos en coma
vegetando en cajones
Y pétalos
Que duelen