De Duermevela (2004)
Soñé que los sueños no eran verdad
Este corazón desarropado
sin cuerpo qué ponerse
flota en las calles de los sueños
que jamás se caminan de regreso
Esos ojos rodando entre la sangre
Esos ojos que miran lo de adentro
Esos ojos de tuétano
Esos ojos que nos hemos tragado
hasta el fondo de lo agrio
Hay cocinas muertas, fogones polvorientos
Y el corazón se cree gallina perseguida sobre las cenizas
El sueño abruma con su país anónimo
aparecen familiares, amigos, novias y conflictos
que no son de uno pero que reconoces como tuyos
la abuela inventa una luna de harina
en rezar amoroso y tú espantado
sin saber quién es ella
volteas porque te dan una palmada
y eres el hombre que te está palmeando
y acaba de llegar
No te puedes quejar de los sueños
Nadie puede consolarte por un sueño
Los sueños no son legales ni ilegales
Los sueños son tuyos pero nunca podrás retenerlos
Su jaula eres tú
Su pájaro eres tú
Alma buscando espíritu en un paladar de olvidos
Los sueños giran sin destino en el carrusel de la mente
La boca intenta pronunciarlos y describirlos
El corazón aspira predios de palpitación
en la calle imaginada
Donde el sol no deslumbra
porque los sueños no tienen mediodía
El sueño todo es un pecho sin cuerpo
un corazón baldío
pero sentir es inevitable
dormidos o despiertos hay que someterse a los embates
de lo que parezca suceder
Todo está dicho sin que se conozca el por qué
Todo está ciego sin que la luz lo sepa