volver a página principal
 


José Pulido: Siempre escribiré acerca de la gente más sufrida

El narrador, periodista y poeta se sumerge una vez más en la decadencia humana con La canción del ciempiés, libro que inaugura la única colección de novela negra que existe en Venezuela - por Rubén Wizotski

"Ver a un loco, un sádico, un asesino o un asesinado me parece mucho más interesante que cualquier otra vida".

Cuando ya los años 80 iban para su agonía, José Pulido era un imán y una luz para los jóvenes reporteros.

Ya había ido, en la vida y en el periodismo, hacia el más allá, y estaba, en la febril e inquieta redacción de El Diario de Caracas, ensayando un regreso. Para los que empezaban a hacer preguntas, el quedarse hasta cualquier hora de la noche a su lado, con las máquinas de escribir Olimpia en solemne silencio, era la manera ideal de hallar respuestas.

Ganador del Premio Miguel Otero Silva por su novela Una mazurkita en La Mayor, el negro flux que lo vestía solía ir coronado con una cachucha de estridentes colores y era sujetado a la tierra por unos elegantes zapatos negros que contenían unos pies que, al no poder liberarse de las trenzas, lo hacían al menos de las medias. Sin aspavientos, había pedido ser transferido de la fuente cultural a la de sucesos, en el afán de buscar historias para alimentar su perfil, que también es su frente, de escritor.

"Quería reunir historias, datos, anécdotas, informaciones, pero sobre todo conocer a esos muchachos que mataban sin dolor alguno a la gente. Esos muchachos que mataban por un par de zapatos, o por ganar una apuesta:

'¿Cuánto va a que aquella vieja cae del lado derecho después del plomo?' . Yo me preguntaba dónde se les había quedado el alma.

Todavía estoy tratando de entender eso", comenta el autor de La canción del ciempiés, novela con la que Alfadil Ediciones estrena una colección de novela negra.

"Los periodistas —continúa— siempre fuimos los únicos dolientes de los pueblos y los barrios. Lo que les faltaba, lo que les ocurría, lo que sentían, siempre era registrado por los periodistas. Antes a los barrios no iba nadie. Ni los militares, ni los policías, ni nadie. Y ahora ya ves, somos un tanto despreciados, odiados, o al menos sospechosos en esos mismos barrios. Y hasta por los que no son del barrio".

Como era de esperarse, alguien como él, que pasó noches enteras en las barras de los bares de los hoteles —mal llamados mataderos, puesto que en ellos, por lo general, se viven insólitas resurrecciones— para saber más de la vida, supo encontrar historias para su obra.

"Mi novela Los mágicos se alimentó de esos cuentos. Y también, en parte, La canción del ciempiés, en lo referente a los muchachos que cargaban los collares yorubas, los 'trabajos', la 'protección".

Sin dinero para enviarla a concursos internacionales, "que era lo que quería hacer con La canción... , pues le tenía mucha fe", Pulido se encuentra un día con Manuel Caballero, quien se la pide para leerla. Caballero la lee y, entusiasmado, se la envía a Leonardo Milla, propietario y editor de Ediciones Alfadil. Así se crea la colección de novela negra, una colección que "matará" de placer a los lectores.

Lo bajo, lo subterráneo, lo que arrastra y se arrastra siempre, lo decadente, está presente en sus libros. "Ver a un loco, un sádico, un asesino o un asesinado me parece mucho más interesante que cualquier otra vida. ¡Un pobre! Yo no sé por qué los ríos siempre se llevan las casas de los pobres. ¡Los niños de la calle!

¿Hasta cuándo los niños de la calle? Siempre escribiré acerca de la gente más sufrida, siempre la dignidad de los pobres me atraerá", asegura quien todos los diciembres entrega las primeras hallacas de la casa a los indigentes que merodean por su edificio.

—Cuándo escribe de los de abajo, ¿salen para arriba?

—Yo no sé si ellos, pero yo sí. Un día, uno de ellos, abandonado en un calle, me dijo: "Es que yo nunca he agonizado". Algún día espero utilizar esa frase y acompañarla de una mía, de una frase mía que sea tan buena como ésa.

El Nacional - Lunes 06 de Diciembre de 2004 - B/12





subir     cerrar